Gratis
Todo tiene un precio, o al menos, a todo se le pone uno. Así funciona nuestra sociedad. Tasamos hasta el aire que se respira, pero lo más valioso en realidad no cuesta dinero ni se puede comprar. El mundo fitness desde tiempo inmemoriales ha estado lleno de publicidad, productos y ventas. Siempre hay quienes buscan ofrecer (por un módico precio) el remedio definitivo. Una solución utópica que promete un cambio físico, mayor bienestar general. Pero los cambios empiezan en nuestras propias cabezas, en una constancia que va dando resultados. Lo importante más que reventarse un día a la semana, es mantener la rutina de entrenar un poco cada día, como quien va cavando una gruta subterránea golpe a golpe. Todo tiene un precio (o al menos así nos lo dice la publicidad) Sin embargo, la calistenia es gratis. La calistenia gratis. Nada de “compra este bono” Nada de “paga esta cantidad al mes”. Simplemente es salir a la calle, buscar las barras, empezar a entrenar. He probado gimnasios. Algu...